Seseña reclama al Ayuntamiento de Madrid que mantenga las paradas consolidadas del autobús interurbano.

  • Imprimir

El Ayuntamiento de Seseña ha reclamado hoy al Ayuntamiento de Madrid que mantenga la autorización de las paradas del autobús interurbano consolidadas en el Hospital 12 de Octubre, Villaverde Bajo y Paseo de La Chopera.

El acuerdo, una declaración institucional de todos los grupos políticos aprobada hoy en el Pleno, surge como consecuencia del informe desfavorable del Ayuntamiento de Madrid al mantenimiento de estas paradas, que serán eliminadas de la ruta causando un enorme perjuicio a los usuarios, que provienen de diversos municipios, entre los que se encuentra Seseña.

La mayoría de los usuarios utilizan a diario esta línea de transporte, principalmente por motivos de trabajo o estudios y, según los datos aportados por la empresa concesionaria, aproximadamente el 90% utiliza las paradas mencionadas. Sin duda, su supresión causaría una pérdida significativa de ingresos para la empresa, que podría poner en peligro la viabilidad de esta línea de transporte.

En este sentido, el alcalde de Seseña, Carlos Velázquez, ha solicitado ya una reunión con el Ayuntamiento de Madrid y se ha dirigido también a la Comunidad de Madrid y al gobierno de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, con el objetivo de conseguir su apoyo para conseguir que el Ayuntamiento de Madrid reconsidere su postura y evitar así causar un perjuicio irreparable a los vecinos de los municipios de Castilla-La Mancha, usuarios de este servicio.

Prioridad a la construcción de la depuradora de Seseña

De la misma forma, el Pleno ha aprobado, con el voto en contra del Grupo Municipal Socialista, instar al gobierno de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha a la construcción y puesta en marcha, a la mayor brevedad, de la estación depuradora del núcleo urbano de Seseña.

El núcleo urbano de Seseña, en el que viven más de 11.000 personas, es el único del municipio en el que todavía no se depuran las aguas residuales, lo que supone una grave problema medioambiental. Además, el Ayuntamiento sufre el perjuicio económico derivado de las sanciones impuestas por la Confederación Hidrográfica del Tajo.