Cierre temporal del auditorio y la biblioteca de la Casa de la Cultura de Seseña Nuevo.

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La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Seseña, reunida hoy en sesión extraordinaria y urgente, ha acordado el cierre temporal de la biblioteca y el auditorio de la Casa de la Cultura Federico García Lorca, por el riego existente para la seguridad de los usuarios a causa de las lesiones estructurales de una parte del edificio.

Según el informe encargado por la concejal de Urbanismo, y redactado por el arquitecto municipal sobre los desperfectos observados en las instalaciones, “los daños reseñados afectan a la estructura del edificio, y están repercutiendo directamente en los cerramientos y tabiquerías de la Biblioteca y del Salón de actos del mismo. A la vista de la rápida evolución de las lesiones referidas se recomienda el cierre al público de estas dos zonas ya que a día de hoy puede verse comprometida la seguridad de sus ocupantes”.

Por estos motivos, el informe recomienda, además, “la realización de un estudio técnico pormenorizado, realizado por especialistas en patologías estructurales que dispongan de los medios adecuados, para poder evaluar la causa que origina las patologías descritas y su posible solución”.

Ante esta situación, y tras el estudio pormenorizado del informe, la Junta de gobierno local ha acordado el cierre temporal de las instalaciones afectadas para garantizar la seguridad de todos los vecinos.

A pesar de esta circunstancia, la continuidad de los servicios está garantizada. La biblioteca se va a trasladar a las instalaciones del albergue juvenil, muy cercano a la Casa de la Cultura y que reúne las condiciones necesarias para el préstamo de libros y para su uso como sala de lectura.

En cuanto al auditorio, las actividades programadas para esta temporada se trasladaran al auditorio de la Casa del Cultura Pablo Neruda y al Centro Cultural Isabel La Católica, en función del espacio que requieran.

La casa de la cultura Federico García Lorca se inauguró en la primavera de 2008 y desde el día de la inauguración el edificio mostró numerosas deficiencias.

Desde la llegada del equipo de gobierno actual, el estado de las instalaciones se ha sometido a un estricto seguimiento, por el cual se ha podido determinar el estado de las instalaciones. Así, y según consta en el informe, “de cara al estudio de la evolución de las lesiones estructurales, y para un control riguroso de las mismas, se decidió colocar por parte del Ayuntamiento a principios de febrero 2013 un total de 12 fisurómetros”.

Tras una nueva inspección, en septiembre de 2014, el técnico municipal indica que “De acuerdo a todo lo anterior y debido a los significativos movimientos que se siguen produciendo tanto en la fachada Oeste como en la fachada Norte, se puede afirmar que la lesión que padece el edificio continua viva”.

El equipo de gobierno municipal va a emprender las acciones pertinentes para depurar las responsabilidades que en su caso correspondan por los problemas de este edificio.